lunes, 19 de enero de 2015

La crítica de Gonzalo: Uno al año no hace daño

por Gonzalo Restrepo Sánchez


Sin ser un fanático del "cine" del cineasta colombiano Dago García, debo de aceptar que estamos ante su mejor trabajo (aunque aquí sólo escribe el guión y trabaja en el montaje). La idea parte de lo “bebedores” de ron que somos los colombianos, ante cualquier situación por sencilla que sea. Y si no es así, la buscamos. Siempre estamos dispuestos a tomar alguna que otra copa (y es que al año, uno una no hace daño).

Además, todo se adereza en clave de comedia (un excelente Waldo Urrego). No resultó difícil el casting para escoger una familia de clase media. En este sentido los actores personifican a cada uno de los miembros de una familia común y corriente y el espectador se siente identificado. Además se ríe de su propia realidad.

Bien por Dago García, pues si mucho se le cuestiona su cine, en esta oportunidad dio en el clavo, en el sentido de no metaforizar la realidad de un pueblo colombiano, más acostumbrado a las pequeñas “juergas” con alcohol incluído, que aparentar un estatus económico, ya que “por sus actos los conoceréis”. De todas formas, “uno al año no hace daño” ya que Las buenas costumbres se conforman unas con otras, y por eso duran. ¿Y quién ha dicho que no se pueden decir las cosas en broma?