lunes, 1 de febrero de 2010

El 2009: Ni fu ni fa para el cine colombiano

Resumen General

El 2009 es otro año que pasa sin pena ni gloria para el cine colombiano, que ya se está acostumbrando a pasar "de agache" después de su breve "boom" de hace unos pocos años. Esta vez fueron 10 estrenos, una pequeña caída de los 13 del año pasado, pero con resultados aún más pesimistas sobre el futuro inmediato del séptimo arte en Colombia. 4 de las películas fueron financiadas en parte por premios de Producción del FDC, 2 con premios de posproducción y las otras 4 no recibieron ni una segunda mirada. Así que se sigue en la misma tónica de los seis años que lleva en funcionamiento la famosa, pero relativamente ineficiente y poco impactante Ley de Cine 814, que ha tenido que sostener sobre sus hombros frágiles la falsa ilusión de un cine colombiano lleno de vigor y futuro. Definitivamente, mostrar unos pocos premios de desagravio en algunos festivales de cine internacionales, más que todo por el lado de cortos y no de largometrajes, no llevan al público a las salas de cine, ni crean continuidad ni interés en ver nuestro cine.

Como lo hemos anotado anteriormente, el cine colombiano de los últimos seis años ha sido promovido básicamente por el cine independiente y no por los ganadores de los premios del FDC, por las políticas adormiladas y paquidermícas del Consejo de Cinematografía y muchísimo menos por Proimágenes en Movimiento, ese extraño hibrido gobierno-empresa privada que han sido los únicos que verdaderamente se han favorecido de los beneficios de la Ley y no les importa que la taquilla del cine colombiano se encuentre por los suelos ya que ellos se alimentan del porcentaje de la taquilla de los "majors" de Hollywood y no tienen nada de qué preocuparse por ese lado.

De las 54 películas colombianas que se han exhibido desde el inicio de la Ley hasta el 31 de Diciembre del 2009, sólo 13 han sido fruto directo de la tómbola de premios de Producción del FDC. La gran mayoría, el significativo 76% del total, ha sido cine independiente, que se ha realizado con mucho esfuerzo personal y unos poquitos y tacaños auxilios del FDC.

Las Películas

Este año, con beneplacito, se vuelve a resaltar la variedad tan grande de temas que está empezando a manejar el cine nacional, que ha demostrado una madurez insospechada en historias y géneros, combinados con un excelente manejo técnico, donde el sonido, como en el caso de Los Viajes del Viento, es absolutamente excepcional. De cierta forma, se puede decir que hay algo para todos los gustos y ya no hay necesidad de pedir excusas por defectos técnicos antes de las funciones. Sobresalen del grupo, Los Viajes del Viento y La Sangre y la Lluvia, que han sido reconocidos internacionalmente en varios festivales; La Pasión de Gabriel, por su intensidad y una actuación fuera de serie de su protagonista, Andrés Parra; Riverside, por su sencillez , manejo de bajos recursos y unas actuaciones muy realistas de sus dos protagonistas. De las otras seis, no es mucho lo que se puede decir, y a pesar de ser la más costosa y la que fue más favorecida en la taquilla y por el público, El Arriero, decepcionó en su desarrollo, dirección y actuaciones.

El mayor fracaso económico fue, sin duda alguna, El Man de Harold Trompetero y RCN, no solamente de este año sino de casi toda la historia del cine colombiano. Y como dato excepcional hoy en día con tanto realizador nuevo, sólo una de las películas, La Sangre y la Lluvia de Jorge Navas, es lo que llaman una "ópera prima".

La elusiva taquilla colombiana

El dato más preocupante del año es la baja taquilla del cine Colombiano, que empezó a derrumbarse después de los éxitos de Paraíso Travel y Muertos de Susto a inicios del año 2008, y que no ha vuelto a levantar cabeza. En el 2009 solamente El Arriero tuvo una taquilla medianamente buena de 286,000 espectadores, que se puede calcular aproximadamente en unos $286,000 dólares, cifra bastante pobre para una película que según sus productores costó cerca de los dos millones de dólares. El descalabro económico fue de proporciones alarmantes.

Afortunadamente para el cine colombiano y su flamante Ley de Cine, las arcas del FDC y de Proimágenes en Movimiento se alimentan de las entradas generales a cine, que son las hechas en Hollywood y no de las flojas taquillas del cine nacional. Así que mientras le vaya bien al cine gringo, habrá plata para seguir con las convocatorias del FDC y los viajes pagos a Cannes y otros festivales de los directivos de Proimágenes y de la Dirección de Cine de Mincultura.

Qué nos espera en el 2010?

A inicios del 2009 publicamos una lista muy optimista de veinticuatro películas que, según datos del boletín electrónico Claqueta de la Direccion de Cine de Mincultura, estaban más o menos terminadas o listas para exhibir durante el año. Sin embargo, sólo 8 cumplieron con el pronostico y una de ellas (Amar a Morir) ni siquiera califica como colombiana y no está en nuestra lista de 10 del año. ¿Será que las restantes 16 las veremos todas en el 2010? Como dato curioso, hay dos proyectos ganadores de la convocatoria del 2006, Los Colores de la Montaña y Nacidos bajo el Fuego, que ya cumplieron con los tres años de plazo reglamentarios que exige el premio y no se han exhibido comercialmente. Además el próximo año se le vence este mismo plazo a los proyectos ganadores del 2007, que suman 9 películas de las 10 seleccionadas (sólo Nochebuena se ha visto en pantalla, que demuestra que los "veteranos" saben lo que hacen). Y también hay que preguntar por los dos documentales que ganaron el premio de Posproducción del 2008 y que todavía no muestran señales de vida en las salas de cine. ¿Qué pasa? ¿Hay alguien pendiente de estos detalles?

No es por ser aguafiestas, pero por todas las señales, el 2010 va a ser muy difícil para el cine colombiano por muchísimas razones. Sólo esperamos que alguien despierte de su apatía a los miembros del Consejo de Cinematografía para que empiecen a evaluar en serio todos los problemas que afronta el medio cinematográfico en este momento. Ya es hora de abandonar el vuelo con "piloto automático" y la indiferencia que ha caracterizado a este organismo en los últimos años.

La visión color de rosa del Ministerio de Cultura

Para contrarrestar las crudas realidades de este artículo estamos publicando la otra cara de la moneda, la visión color de rosa de la Dirección de Cinematografía del Ministerio de Cultura, publicada en el boletín semanal Claqueta. Ahí se podrán ver todos los premios de consolación que ha recibido el cine colombiano durante el año y unos dos o tres galardones de alguna importancia secundaria dentro de un mundo que se ha llenado de toda clase de festivales de cine que ya suman tres o cuatro certamenes por cada día del año...

(Fuente: www.enrodaje.net)

1 comentario:

Sofi dijo...

Soy uruguaya, joven, y apasionada del cine, sobre todo si se trata de Latinoamerica.

Muchos saludos! arriba este blog y espro que me visites..

Sofi