lunes, 20 de marzo de 2017

La fobia de Moliére y la novela negra en el Caribe Colombiano

La literatura sólo empieza cuando nace en nuestro interior una tercera persona que nos desposee del poder de decir Yo (lo «neutro» de Blanchot). 


El escritor y cineasta Gonzalo Restrepo Sánchez presenta su libro “La fobia de Molière”. Una aproximación al cine negro y a la novela criminal, que puede servir para que, el texto literario —trasladado por el mismo autor a guion de cine—, pueda navegar por las traviesas aguas de un género que, según muchos autores y escritores de guiones: ya no se le considera menor.

El desarrollo de la novela policíaca y el thriller en América Latina, básicamente en los últimos años ha estado ligada a la "novela negra" como subgénero. Las circunstancias del continente resultan, en diversos aspectos, óptimas para retratar a una sociedad con altos grados de corrupción y libertinaje a través del lente de la novela negra y sus antihéroes.

El texto de Gonzalo Restrepo es la novela clásica del enigma. Una novela corta que solo el tiempo la llevará a ser la primera en este contexto en el Caribe colombiano. En la novela hay una búsqueda de la verdad a través del método racional, siendo el investigador el héroe moderno. Lo importante en esta novela urbana —se desarrolla en gran parte en la ciudad colombiana de Barranquilla— es resolver un crimen y cómo se logra. Y es que el crimen está rodeado de pistas que ayudan a la resolución. Thomas de Quincey en 1827 escribió un artículo muy famoso que hace referencia al respecto.

“La fobia de Molière” entonces es un agradable relato que tomando como base las observaciones de Todorov: “La novela de enigma está compuesta por dos historias. La del crimen y la de la investigación”, el escritor colombiano acierta en su propuesta. Por un lado el crimen de Carlos Junior Hernández (con una vida efímera ante la sordidez en la trama) y por otro, las pesquisas de su hermano Juan José Hernández.

El crimen que es un reflejo de la realidad social, si bien es la esencia del mito, el autor sitúa los vicios y ambiciones de una alta sociedad como la barranquillera (según el libro). Las chicas "prepago", la falta de diálogo en las familias y el desapego a las buenas costumbres, hace de este interesante texto, una narrativa realista con un punto de vista irónico y crítico con base en la estructura de la novela negra. Además el diálogo muestra la psicología de sus personajes y los fantasmas de algunos.

Si al introducir la historia a través una pelea callejera entre dos payasos en la ciudad Cartagena de Indias, y al final de la misma, pero en las calles de Madrid entre dos latinos por el mismo asunto, qué duda cabe que lo cíclico de la vida en Teresa Fuentes la llevará siempre a la cama con un desconocido, pero nunca vestido de color amarillo.