sábado, 7 de mayo de 2011

Crónica del Festival de Cine de Autor de Barcelona 2011 - Día 9


Penúltimo día de Festival, esto ya se acaba, pero de momento seguimos disfrutando de buen cine, hoy con dos buenas películas, una de Guy Maddin y la otra la tercera latina.

The Saddest Music in the World es el título de la primera película que hemos visto hoy, y que forma parte de la retrospectiva del director canadiense Guy Maddin.



Para estimular el consumo de cerveza, la Baronesa de la ídem, Lady Helen Port-Huntley (una estupenda Isabella Rosselllini), organiza un concurso donde se escogerá la canción más triste del mundo, sin imaginar que se reencontrará con sus antiguos amantes, Fyodor y Chester Kent, padre e hijo respectivamente, protagonistas del accidente que la dejó sin piernas. Ambos, junto al otro hijo pródigo de la familia, tratarán de hacerse con los favores de la Baronesa y con el jugoso premio.

Leo en la web del festival que esta película ostenta el récord de planos por segundo de la filmografía de Maddin. Curiosidades aparte, The Saddest Music in the World es una película brillante, con un apartado visual maravilloso, recreando ser una película de los años 20 pero con artificios técnicos muy modernos. Curioso que los recuerdos sean en color y la realidad en blanco y negro. En el apartado actoral hay que destacar el conjunto, están todos esplendidos, pero la Rossellini se come la pantalla. Reconozco que no había visto nada de Maddin antes del festival y que tampoco estaba entre mis prioridades, pero después de ver dos de sus películas no tardaré en ver más. Por último me gustaría, sin animo de repetirme ni hacerme cansino, pero que tras ver la película de Maddin me lo pone a huevo, decir que este señor demuestra que ser “autor” y “cineasta independiente” no esta reñido con contar una historia entretenida, no hace falta hacer la misma película de largos planos contemplativos para ser considerado un buen autor.


La segunda de la tarde ha sido la tercera y última película latina que se ha proyectado en el Festival, la película del chileno Pablo Larraín, Post Mortem.



Ambientada en uno de los periodos más oscuros y sangrientos de Chile - el golpe militar de 1973 -, Larraín nos cuenta la historia de una pareja aparentemente insignificante y sin encanto. El protagonista es un anodino empleado de la morgue que compatibiliza el recuento de las riadas de muertos en las horas posteriores al golpe del 11 de septiembre -incluyendo el del presidente derrocado- con la obsesión amorosa por su vecina, una bailarina que representa un amor imposible e idealizado.

Después de una flojísima, para mi gusto, anterior película, Tony Manero, Larraín nos trae una interesante propuesta, que a pesar de tener los famosos planos alargados, en esta ocasión el director consigue que dentro de ellos pasen cosas y ayuda a avanzar la trama. Destacar la interpretación de la pareja protagonista, sobre todo de un gran Alfredo Castro. También remarcar que en este caso, aunque no hay una historia muy definida que contar, más bien es una película basada en un contexto histórico, hay varias situaciones y conversaciones que hacen de ella una película ligera y bien llevadera.


Y ya esta, mañana llega la última jornada, el día final, y aunque estamos disfrutando mucho de este Festival, la verdad es que se agradecerá un poco el descanso… lastima que no fuera solo por un par de días y luego continuara… que le vamos a hacer.

1 comentario:

David Amorós dijo...

Me anoto Post Mortem y me alegro de que te haya gustado la de Maddin. A ver que tal el último día con dos grandes como Oliveira y Herzog. Un abrazo.