lunes, 24 de octubre de 2011

8ª Diáspora - Muestra de Cine Colombiano de Barcelona - Crónica


Ayer domingo finalizó la 8ª Diáspora Colombia-Barcelona 2011 que cada año tiene lugar en la ciudad catalana. Este año además contaba con cortos, documentales e incluso una película que llegaban de Brasil. Un año mas, y ya van 4, Cine Latino cubrió la Muestra de Cine Colombiano (que solo es una parte de toda la Diáspora), y una vez mas hubo que compaginar una parte con el Festival de Sitges, pero la verdad es que valió mucho la pena ya que pudimos gozar de tres buenas películas, entre ellas la presentada por Colombia a los Oscar, Los colores de la montaña y también de una documental, Uno, la historia de un gol.

Aquí os dejamos la crónica de la muestra de este año:

LOS COLORES DE LA MONTAÑA



Manuel, un niño de nueve años, que juega al fútbol todos los días en el campo con una vieja pelota, sueña con llegar a ser un gran guardameta. Su alegría es enorme cuando, Ernesto, su padre, le regala un balón nuevo; pero, desgraciadamente, un accidente inesperado hace que el balón caiga en un campo minado. A pesar del peligro que supone, Manuel, que no está dispuesto a renunciar a su balón, convence a sus dos mejores amigos, Julián y Poca Luz, para que le ayuden a recuperarlo. En medio de las aventuras y los juegos infantiles, los signos de un conflicto armado empiezan a perturbar la vida de los habitantes de La Pradera.

Notable película debut del joven director Carlos César Arbeláez. Se podría hablar de Los colores de la montaña como la típica película colombiana que nos habla de la guerrilla, pero nada más lejos de la realidad. Aunque las FARC, los paramilitares y el ejercito es el transfondo de esta cinta, lo que la hace original es que esta contada desde la perspectiva de unos niños, de cómo ven ellos el conflicto armado colombiano. Situada en un pueblo montañoso colombiano, estos niños viven junto a unos padres que siempre están con el miedo en el cuerpo por que les pasará mañana y como les afectará la situación, mientras los niños solo se dedican a jugar al fútbol y a estudiar, eso si, cuando tienen algún profesor ya que muchos se van por miedo a la guerrilla. Los colores de la montaña se convierte en una tierna mirada a un horrible conflicto que azota hace ya demasiados años al país cafetero, y lo hace sin caer en la lágrima fácil y sin ningún tipo de manipulación sentimental.

KAREN LLORA EN UN BUS



Karen llora en un bus es una historia de emancipación. En ella, Karen –una mujer joven- decide poner fin a su matrimonio de diez años y reconstruir su vida a partir de la búsqueda de experiencias propias que se verán atravesadas por el sacrificio, la vergüenza y la amargura redundante que ofrece una ciudad como Bogotá. En medio de su nueva vida, Karen encontrará refugio en la amistad de Patricia, una peluquera diez años menor que ella y Eduardo, un escritor y profesor escolar, quienes encauzarán la nueva vida de Karen y pondrán a prueba su voluntad.

Karen llora en un bus es otra de las óperas primas que hemos podido ver en la muestra, en este caso del director bogotano Gabriel Rojas Vera. Interesante drama sobre la emancipación de una mujer casada y harta de su vida conyugal. Con una excelente Angela Carrizosa como cabeza de reparto, la película tiene un ritmo pausado, aunque nunca cansino, y navega un poco entre el drama y algún momento de humor sutil. Karen llora en el bus es una nueva demostración de que en Colombia también se empiezan a hacer película alejadas de sus conflictos y problemas sociales.

TODOS TUS MUERTOS



Es domingo, día de elecciones, Salvador se levanta temprano y comienza a trabajar en su parcela. Es un campesino humilde y tranquilo que hace poco caso del alboroto que se ha armado en el pueblo por la elección del próximo alcalde, pero su rutina cambia sorpresivamente: durante la madrugada alguien ha arrojado varios cadáveres que se amontonan macabramente en medio de sus cultivos de maíz. Así, el repentino cambio en la vida de Salvador es el detonante de esta trama que raya entre la comedia negra y el absurdo.

Decepcionante, así se podría calificar la nueva propuesta de Carlos Moreno, tras la estupenda Perro come perro, un híbrido entre drama, comedia negra y surrealismo que no funciona completamente en ninguna de sus facetas y se queda a medio camino de todo. No se puede achacar sin embargo una mala dirección ni fotografía, siendo ambas buenas, pero si al guión, justito y a una narración intermitente e irregular que termina por dejar una sensación de vacío que no logra superar la película, pese a momentos de quilates que no terminan más que ser un espejismo dada la referencia con la que venía. Y no se trata de ser una película de acción o dinámica sino de no divagar sin un punto claro de referencia que termina en tierra de nadie. Afortunadamente se deja ver y no puede ser considerada una mala película pero nos esperábamos mucho más.

UNO, LA HISTORIA DE UN GOL



En 1981, El Salvador atravesaba una guerra civil que duró 12 años, y que le costó la vida a más de cien mil salvadoreños. En ese mismo año, la selección salvadoreña de fútbol logró clasificarse al Mundial de España 82. El Salvador perdió 10-1 contra Hungría en su primer partido, hasta la fecha, la peor goleada en la historia de esta competición, y la única vez que El Salvador ha logrado anotar un gol en Copas del Mundo. Con una patria dividida por la guerra y satanizada por la prensa mundial como una cuna de guerrillas, la selección de fútbol de este pequeño país centroamericano logró unir a su gente, brindándoles ilusión. Una auténtica historia de David contra Goliat, una historia de gran esperanza y decepción.

Documental salvadoreño-colombiano que trata sobre un tema deportivo, aunque con un importante transfondo histórico-social-político. El salvadoreño Gerardo Muyshondt y el colombiano Carlos Moreno dirigen este documental con buena mano, sabiendo manejar muy bien los momentos tristes con los de felicidad. En todo momento nos metemos dentro de lo que nos cuenta, sufrimos con la goleada que les endosa Hungría y saltamos de alegría con el gol marcado por Zapata. Pero lo mejor del documental no es todo los dicho hasta ahora, si no las pequeñas anécdotas e historias que nos llegan a través de sus protagonistas, los momentos que tuvieron que pasar, tanto buenos como malos, ya no solo durante los partidos, si no en la clasificación, el él viaje hacía España, los partidos del mundial, el hotel, los entrenamientos, como los veía la prensa española en esos momentos, etc… Si peca de algún defecto este maravilloso documental es que quizás tendría que haber sido un poco mas largo, en vez de 60 minutos, unos 90, y así podría haber profundizado más en la parte social y política del país en ese momento de su historia. Aún así, sensacional.


Por desgracia nos perdimos la película La sociedad del semáforo de Rubén Mendoza y la película brasileña Chico Xavier de Daniel Filho. También nos quedamos con las ganas de ver el documental animado Pequeñas voces. Pero bueno, esperamos que el año que viene no coincida en fechas con Sitges y podamos ver toda la programación y que más gente pueda acercarse al Maldà para ver estas buenas propuestas de cine latinoamericano.

Hasta el año que viene!!!!

3 comentarios:

David Amorós dijo...

Seguro que si no coincidiese con Sitges, yo sería de los que me acercaría. De las cuatro que reseñas he visto "Los colores de la montaña" que me parece una película muy interesante y bien llevada. El documental y "KAren llora en un bus" me las apunto. Un abrazo.

Daniel Gálvez Casas "Pappoe" dijo...

Las 4 propuestas son a su manera buenas elecciones, Los colores de la montaña es para mi la mejor de ellas, Karen llora en un bus es sencilla pero interesante, Todos tus muertos pese a decepcionarme personalmente la reconozco como buena propuesta y el documental es muy interesante, vale mucho la pena. Un abrazo.

Mario dijo...

Tengo los colores de la montaña y sabiendo que está postulando a ser candidata al Oscar me intriga más. La cinta sobre Salvador me parece muy emotiva, luce como un documental interesante, una hazaña la de llegar al mundial, como en mi país tanto aman el fútbol puedo entender la felicidad que le habrá dado a la población su clasificación. Anotada ésta última. Saludos.

Mario.